viernes, 24 de febrero de 2017

LUCHA INTERNA



¿Quién no ha tenido a lo largo de su vida alguna lucha interna?
Después de pasar por varias "contiendas" a lo largo de mi vida, me pregunto: "¿Por qué le echamos la culpa a lo de afuera?"
Hoy siendo consciente, sé que solamente hay un único responsable...







jueves, 9 de febrero de 2017

NUNCA ES TARDE


A veces, hago inventario de todo lo que he vivido y me doy cuenta que en muchas ocasiones, no he sido consciente de lo más importante: "vivir".   Quizá no me he dado cuenta de que no he vivido lo suficiente para ser consecuente de la "carga de mi mochila".  
Que me he ocupado tanto por cosas sin importancia, como cuando me preocupo por nada, permitiendo que mi vida se esfume... Dejando que poco a poco se vaya extinguiendo y sin yo saberlo. ¡Qué pérdida de tiempo!
Me he dado cuenta que he perdido sentir por no sufrir, sin saber que las cicatrices son el mejor recuerdo cuando las arrugas disfracen mi piel.
Hoy me acompañan cuatro décadas de vida y no es tarde para recuperar y recuperarme…no, nunca es tarde. Las crisis nos obligan a examinar los pasos que damos y “mientras estemos vivos, el tiempo nos pertenece”.
Para cerrar las bisagras de esta pequeña reflexión les dejo una que me cautivó de Melendi antes de comenzar un concierto…

¿Qué es lo que nos enseña la vida?
La vida nos enseña a amar, a mentir, a soñar, a respirar profundo antes de correr un riesgo, a escapar de la realidad, a superarte, a no volver a caer, a levantarte, a saber quien te quiere de verdad y a quien solo le interesas, a cubrir con cosas materiales nuestras carencias y a estar solos, igual que vinimos igual que nos iremos.
La vida es un aprendizaje constante y el que se estanca aunque siga respirando muere. Es un regalo que hay que disfrutar, hay que tratar de sentirse, de comprenderse, hay que juzgarse menos y quererse más, no estas haciendo las cosas mal si te sales del camino que nos marcan. Lo que sentimos es lo correcto, es lo que somos, y los pensamientos que no controlamos son lo que nos atormentan y nos generan los miedos, el miedo a no ser capaz, el miedo a desaparecer.
El ser humano tiene 60.000 pensamientos al día y la mayoría son negativos, pero tienes que saber que se pueden cambiar como el que chasquea los dedos y que poco a poco a base de espantarlos dejan de aparecer igual que un gato si le dejas de dar comida.
Recuerda que igual que piensas, sientes y disfruta de cada momento porque la vida es eso, momentos. Momentos como este, hoy vamos a levantar los mecheros, celebrando lo vivido a cogernos de las manos recordando a los caídos, sabiendo que el tiempo no importa, que no es real y que lo que un día fuimos, quedara grabado en las cenizas.

martes, 7 de febrero de 2017

LA RESPUESTA

El tiempo contesta a tus preguntas o hace que ya no te importe la respuesta.

viernes, 27 de enero de 2017

MANIPULAR

Si la mitad de la energía que gastamos en intentar manipular nuestro entorno para adaptarlo a las exigencias de nuestro ego, la usáramos para "manipular" nuestro egoismo y egocentrismo aprendiendo del mismo entorno, a todos nos iría mejor.
Los balones que se echan fuera siempre vuelven en forma de asignaturas pendientes.

viernes, 20 de enero de 2017

ATRAPADO EN LA FRUSTRACIÓN

Entre hacer y no hacer, hazlo. Si te equivocas te quedará la experiencia, pero si no lo haces, quedarás atrapado en la frustración.

jueves, 19 de enero de 2017

MENDIGAR LO QUE TIENES DENTRO

Había un mendigo que pasaba sus días pidiendo en la calle sentado sobre una caja. Un buen día pasó un hombre y como era normal en él, alargó su mano pidiendo limosna, a lo que el hombre respondió:
- ¿Y esa caja?
- No sé, siempre la he tenido ahí.
- ¿Por qué no miras qué hay dentro?
- ¿Para qué? No habrá nada, mejor sigo pidiendo.
- ¿Por qué no echas un vistazo?
El mendigo accedió casi más por callar al señor que por interés propio. Al abrirla descubrió que estaba llena de monedas de oro.
Pasamos nuestra vida mendigando y pidiendo fuera para ser felices y no nos damos cuenta que todas las limosnas que podamos conseguir, sólo nos harán felices de forma momentánea, volviendo a ser pobres una vez se acaben.
No nos damos cuenta que todos guardamos un tesoro dentro y vivimos en la pobreza de nuestras mentes imposibles de satisfacer, siendo nuestra esencia extremadamente rica.
Ya lo dijo Platón: "La pobreza no viene por la disminución de las riquezas, sino por la multiplicación de los deseos."

miércoles, 18 de enero de 2017

SERÁS COMO ME VEAS

Si alguien me ve como un demonio, le haré el favor de no llevarle la contraria, le daré la satisfacción de ser un demonio. Si alguien me ve como un ángel, le regalaré lo mejor de mí, me convertiré en un ángel para esa persona.
De esta forma, esas personas lo único que verán en mí, será su propio reflejo.

lunes, 16 de enero de 2017

ALTRUISMO

Cuando des, no toques la trompeta para ser alabado... 
El Universo (Karma) se encargará de que un día recojas la "ovación".

viernes, 13 de enero de 2017

SER LO QUE SE DESEA

Si no puedes vivir sin algo o alguien, si piensas que tu vida adquiere significado sólo en esta o aquella relación, entonces necesitarás aferrarte a ella para asegurarla, y ahí, creerás que "ERES LO QUE DESEAS".

lunes, 12 de diciembre de 2016

OTRA NAVIDAD…OTRO AÑO…¿MÁS HIPOCRESÍA?



Llegó el celeste cielo de diciembre, cerramos otro año con la mochila un poquito más llena. Colmada de nuevos aprendizajes que nos harán peinar las canas con más cuidado y suavidad.
Una vez más, las calles se llenan de bombillas, adornos y villancicos para anestesiar nuestros acostumbrados corazones de los placeres superfluos. Un mes donde deberíamos ajustar nuestro sístole y diástole al vaivén de las emociones de la propaganda.
Ricos y pobres se dan una tregua, el egoísmo y la hipocresía salen de forma temporal de nuestras entrañas. Saludos enmascarados, sonrisas disimuladas, las diferencias sociales se ocultan temporalmente tras el torbellino de las fiestas, la gente olvida por un mes las diferencias volviéndose buena de repente. Y hasta algunos políticos se hacen de plastilina…
Diciembre es magia y esplendor, color y máscaras. Es explosión de sentimientos encontrados. Es el mes de la oferta y la demanda. Las tiendas llenas de gente, exhiben sus mercancías simulando felicidad y prosperidad…mientras medio mundo no tiene un trozo de pan para llevarse a la boca.
No puedo negar que en gran medida me encante respirar el aire que rodea la navidad, oler las castañas asadas, y sobre todo, los abrazos sinceros, sorteando los principios fingidos, pero siempre me queda la tristeza (luego la proceso para que no somatice en mi cuerpo) de que algunos utilizan la navidad para medir sus recursos económicos y alimentar su vanidad. Pululan por los centros comerciales en busca de la mercancía más novedosa pero innecesaria, quizá sólo para exhibirla. Celebran grandes y lujosas fiestas familiares o sociales para repartir besos, regalos, alcohol, comida y mostrar sus nuevas adquisiciones materiales.
Otros, con menos recursos financieros, son víctimas inconscientes de la propaganda y del ambiente. Sacrifican sus pequeños ingresos económicos para no quedarse atrás en la competencia materialista, y se endeudan para quedar bien con los suyos o quizá con los ajenos, o quizá, para que sus hijos no se vean huérfanos de este tiempo tan empírico.
Al final, todos somos víctimas (me incluyo), de esa emoción que nos embarga en este último mes del año, y que se disipa con los días, recolocándonos en el punto de partida un año más. Los bolsillos volverán a quedar vacíos de tanto gasto y derroche, volveremos a nuestros mismos afanes y estilos de vida, y el espíritu genuino de estas fiestas se queda agazapado en las tradiciones y ritos puramente religiosos. 
Puede que al leer estas líneas, saques tu conclusión, y creas que veo la navidad como algo adverso, pero no es más que cansancio, hastío, de vivir encapsulado cada mes de  diciembre bajo la sombra de la ficción. No deja de ser una simple reflexión personal. Y aunque no llegue a nada, esta noche dormiré más tranquilo. Intentaré soñar con que un día vivamos una navidad más auténtica, donde sobren los valores ficticios, donde los regalos se realicen con autenticidad, los abrazos sean para romper costillas de tanto amor y no por complacer. Me refiero a esa festividad donde se comienza a desterrar el egoísmo, la vanidad, las ambiciones materiales, el odio, los resentimientos y todo aquello que nos aleja de la felicidad. 
A todos les deseo una Feliz Navidad y un “venturoso” Año Nuevo.