La antigua filosofía del tao es una de las vías de liberación más importantes que la humanidad ha gestado en toda su historia.Por encima de todo, el taoísmo pone gran énfasis en el equilibrio entre nuestra conciencia de la realidad y nuestro ser natural.
La palabra Tao, contiene en sí misma dos significados. Por un lado significa, “el camino” por otro podría traducirse como “naturaleza” o la esencia de las cosas.
El Camino taoísta, en cuanto senda personal, es la consecuencia coherente de la cosmovisión que venimos desarrollando desde el primer paso que damos en la vida, hasta el último. Mientras avanzas por el camino del tao, debes superar las perspectivas personales para obtener una conciencia de la realidad más universal, más próxima a la verdad, menos distorsionada por nuestros intereses, nuestras apetencias, nuestros apegos y habilidades disímiles. Si no fuere así, el taoísmo sería una cosmovisión comprensiva pero sin ningún propósito. No dejaría enseñanza alguna para el quehacer humano y estaría totalmente divorciada de la vida social.
Apartándome (sin apartarme) del Tao, una vez leí que el teólogo brasileño Leonardo Boff le preguntaba al Dalai Lama en una entrevista cuál era la mejor religión. Él esperaba que dijera el Budismo o las religiones orientales. El Dalai Lama se limitó a responder que la mejor religión es la que te aproxima más a Dios, al Infinito. Es aquella que te hace mejor.
Leonardo Boff para salir de tanta perplejidad le volvió a preguntar:
- ¿Qué es lo que te hace mejor?
Y el Dalai Lama respondió:
- Aquello que te hace más compasivo, más sensible, más desapegado, más ético…más humano.
La religión que consiga hacer eso de ti, es la mejor religión.
Me he animado a desmenuzar la filosofía taoísta y la budista, para sumergirme en un camino, en el camino de elegir un camino.
Cada uno de nosotros, transitamos por los caminos de la vida y cada uno se encuentra en una estación diferente. Al final del trayecto, todos nos veremos las caras, eso sí, algunos con muchas cicatrices. Llegaremos a la meta, al mismo objetivo, porque quiero pensar que sólo existe una puerta por donde pasaremos… ¿hacia dónde? Aquí, tengo mi propia opinión como tú la tuya. Sólo, deseo que mientras vayamos caminando, cada uno, haya elegido lo que para él, ha sido lo correcto.








