domingo, 28 de agosto de 2022

SEGUIR LOS PASOS DEL CORAZÓN

¿Cuántos hemos observado que muchos tienen un empleo estupendo pero una vida infeliz? Las personas que se mantienen viviendo bajo el paraguas de lo "insatisfactorio", cometen un suicidio lento y gradual. Y muchas veces, silencioso. Llegan a casa y no encuentran un apoyo, un hombro donde reposar y desahogarse. Y así, se ahogan en sus hogares, en sus relaciones... Día tras día, pasan de puntillas en sus relaciones y en su vida evidentemente. Hacen cosas que no les resultan productivas (salvo ganar dinero para comprar cosas que igual ni necesitan). Aquellas personas que dan un salto de honestidad consigo mismas y deciden desde el coraje y la valentía darle un giro a sus vidas, se darán cuenta de que la existencia humana es un regalo demasiado bello para desperdiciarlo en lo que a uno no le interesa. Hay quien cree que seguir los pasos del corazón, es un acto irresponsable. Una locura. Pero no es así... más bien, lo irresponsable es dedicar una vida a lo que no te llena. O mendigar amor. O ir en pos de una "promoción" para alimentar el ego mientras nuestra alma desfallece. Cuando te entregas a lo que amas no precisas recompensas. Te basta con hacerlo. Nuestro corazón nació libre; y es únicamente nuestra mente la que debe permitirnos ir a donde nos lleve el corazón.

miércoles, 13 de julio de 2022

ELEGIR DESDE EL AMOR A LOS QUE TE ACOMPAÑAN (Y ACOMPAÑAMOS).

Una vez aprendes a no depender (de nadie ni de nada) y eliges un camino que da sentido a tu vida, estarás en las auténticas condiciones de encontrarte genuinamente con tus verdaderos compañeros de ruta. Aquellos con quienes puedes compartir verdaderamente lo que eres, lo que tienes y lo que haces. Cuando eliges de forma acertada, podrás seguir el camino de tu vida en compañía de los que te aman con todos tus recortes y de aquellos a los que eres capaz de amar de forma semejante. Cuando hablo de elegir desde el amor, hablo del amor como la capacidad de querer mucho a alguien (y digo querer no en el sentido etimológico, que lo "emparienta" con la posesión, sino en el sentido cotidiano que le damos al: "te quiero"). Si queremos a alguien, sentimos que nos importa, que nos interesa su bienestar. Cuando quieres a ese alguien te darás cuenta de la importancia que tiene para ti todo lo que hace, siente, piensa, lo que le gusta y hasta lo que le duele. De esta manera, nos daremos cuenta (a veces tristemente), de que mucho no te quieren aquellos a quienes no les importa demasiado tu vida. Y también, de esta manera, nos daremos cuenta que realmente te quieren aquellos que viven pendientes de ti y de todo lo que te sucede. En resumen, cuando alguien te quiere, lo que hace es ocupar una parte de su vida, de su tiempo y de su atención en ti. Y cuando tú quieres a alguien, haces lo propio. "Porque amar es cuidar". Como reza la frase que muchos ya hemos leído: "En tus peores momentos conocerás a quien debe estar en los mejores".

IRME PARA QUEDARME

Sé que no podría quedarme a menos que esté seguro de poder irme...

SEGUIR LOS PASOS DEL CORAZÓN

¿Cuántos hemos observado que muchos tienen un empleo estupendo pero una vida infeliz? Las personas que se mantienen viviendo bajo el paraguas de lo "insatisfactorio", cometen un suicidio lento y gradual. Y muchas veces, silencioso. Llegan a casa y no encuentran un apoyo, un hombro donde reposar y desahogarse. Y así, se ahogan en sus hogares, en sus relaciones... Día tras día, pasan de puntillas en sus relaciones y en su vida evidentemente. Hacen cosas que no les resultan productivas (salvo ganar dinero para comprar cosas que igual ni necesitan). Aquellas personas que dan un salto de honestidad consigo mismas y deciden desde el coraje y la valentía darle un giro a sus vidas, se darán cuenta de que la existencia humana es un regalo demasiado bello para desperdiciarlo en lo que a uno no le interesa. Hay quien cree que seguir los pasos del corazón, es un acto irresponsable. Una locura. Pero no es así... más bien, lo irresponsable es dedicar una vida a lo que no te llena. O mendigar amor. O ir en pos de una "promoción" para alimentar el ego mientras nuestra alma desfallece. Cuando te entregas a lo que amas no precisas recompensas. Te basta con hacerlo. Nuestro corazón nació libre; y es únicamente nuestra mente la que debe permitirnos ir a donde nos lleve el corazón.

lunes, 6 de junio de 2022

"AMAR O ENAMORARSE"

Todos nos hemos enamorado y también hemos amado. Inconscientemente no hemos sabido la diferencia y quizá, de ahí, salgan algunas dudas de porqué hemos "fracasado". Estar enamorado no es amar. Amar es un sentimiento y estar enamorado es una pasión. Una pasión que, neurológicamente anula nuestro raciocinio y que hace que idealicemos a la persona que tenemos frente a nosotros. La diferencia, es que la pasión es una emoción intensa, fuerte, pero fugaz. Hay que entender esto muy bien para poder diferenciar el enamoramiento del amor. Amar quizá no tenga la intensidad de la pasión, pero sí tiene la profundidad de la que el enamoramiento carece. Esa profundidad es capaz de aportar estabilidad al vínculo de pareja, porque cuando se ama, se hace con los "pies en la tierra" (se produce de manera consciente). Siempre se ha oído, que estar enamorado es "vivir en las nubes". En esta fase, nos dejamos llevar por la corriente para satisfacer impulsos y deseos. No razonamos, no pensamos... Sin entrar en excesivos tecnicismos; enamorarse es una reacción psicofisiológica producida de forma instintiva por un estímulo. Es algo impulsivo, reactivo, intenso, pero con fecha de caducidad vencida. No olvidemos, que una compañera o un compañero de vida, no se elige desde la pasión, sino desde el amor. ¿Por qué? La teoría triangular del amor (Robert Sternberg), propone tres componentes esenciales para un amor sano y consciente: intimidad, compromiso y pasión. .Intimidad: Proporciona la cercanía entre las personas que componen una relación y dará lugar a la conexión emocional, el afecto y la confianza. .Compromiso: Es una decisión. Querer estar juntos y tener una visión compartida del futuro. Desear la construcción de un proyecto. .Pasión: La energía y la excitación que existe en la pareja. El impulso y la necesidad de estar con el otro desde la elección, no desde la necesidad. En resumen; "estar enamorado y amar son dos cosas maravillosas". Y personalmente: "Te deseo que disfrutes de ambas y sobre todo, que no las confundas". Como dijo Erich Fromm:"Comenzamos a amar cuando dejamos de estar enamorados."

COMPARTIR

En cada instante que compartimos con los nuestros: padres, hijos, parejas, amistades... dejamos un trozo de nosotros en ellos. ¿Y qué es lo mejor que podemos compartir con los demás? Nuestra esencia, nuestro amor... No podemos olvidar que somos aquello que hacemos sentir a los demás. Ese será nuestro mejor legado. Como canta Residente: "Somos solidarios por naturaleza, por eso cuando yo bostezo, tú bostezas".

LA MENTIRA

Nos guste o no, todos hemos mentido y hemos sido "engañados". En la Psicología de la mentira, esta es parte de las relaciones humanas… pero no podemos olvidar que las personas que usan este “mecanismo” constantemente, se mienten a sí mismas. ¿Por qué se miente? Según estudios psicológicos (Psicología del comportamiento) se miente: Por no querer hacer daño a otros: excusa para justificar la mentira que se va a decir. No permitiendo al otro decidir qué hacer con la verdad. Por querer obtener beneficios: otro pretexto para conseguir una imagen que queremos dar a los demás, para mostrar algo que realmente no tenemos o en el peor de los casos; no somos. Para hacer daño: personas manipuladoras que mienten con el objetivo de que los demás hagan lo que ellos quieren o con el simple afán de hacer daño. La persona que lleva la mentira en su ADN o que miente porque es incapaz de asumir la realidad con todas sus consecuencias, cree que se tiene más que ganar con la mentira que con decir la verdad. Mantener una mentira genera ansiedad y estrés, pues necesitas reinventarte para mantener algo que no es cierto. La realidad, es que la mentira es como un veneno que nos enferma… una carcoma que te devora por dentro. Al final, te hace huir de aquellas personas a las que has mentido, porque impide que puedas mirarlos a los ojos con tranquilidad en tu interior. Genera ansiedad ante aquellos con los que fuiste desleal, porque temes sus preguntas (meterán el dedo en la llaga). No se puede llegar a la cima más alta de la paz interior, cuando no somos capaces de ser honestos con los demás ni con nosotros mismos. Sin embargo, ser íntegros, honestos, leales, nos hará libres. Sentir la paz, la tranquilidad de poder mirar a alguien a los ojos sabiendo que uno es transparente; no tiene precio. Como dijo Charles Bukowski: "Si lograste engañar a una persona, no quiere decir que sea tonta, quiere decir que confiaba en ti más de lo que merecías". Y como me gusta confiar en los demás, me gustaría que siempre me dijeran la verdad aunque me duela. Suele doler una vez, la mentira quedará en el recuerdo y con la mentira no vamos a fabricar ningún vínculo maduro y consciente.

viernes, 8 de abril de 2022

EL APEGO EN LAS RELACIONES DE PAREJA

Cuando nos enamoramos y se evapora el "efecto champagne", entramos en la segunda y tercera fase del amor. Y al trascender todos los ciclos, llegamos a amar de forma especial, sentimos que nos “enganchamos” a esa persona. Inconscientemente podemos embarcarnos desde el amor sano o desde la carencia. Muchas veces vivimos esta situación como algo ilusionante y fuente de felicidad. A veces, incluso lo vivimos como todo lo contrario, algo que puede pasar si bajo la apariencia de una relación amorosa, surgen dinámicas de dependencia o incluso de manipulación psicológica. De ahí, que debemos tener claro el concepto de apego: "Un vínculo mental y emocional, con un componente obsesivo a cierta persona (cosas, situaciones, etc), donde nos somete a la esclavitud y a la pérdida de la identidad. Es por ello, que debemos ser conscientes y así, despedirnos de aquellas relaciones afectivas que nos cierran la puerta hacia el "mundo", relaciones dependientes que sabotean nuestro crecimiento personal. Una relación sana, intercambia "energía" con el exterior y enriquece entre sí, la propia fuente "nuclear de relación". Cualquier forma de aislamiento que se genere en la relación tiende a ser patológica, incrementando de esta forma, el factor: "necesidad". No olvidemos nunca, que el miedo a perder al otro encerrándolo para controlarlo, "es pan para hoy y hambre para mañana". Si ese miedo a la pérdida florece en uno de los dos miembros de la pareja (a veces en los dos), significa que esa relación está tapando carencias no resueltas. El desapego es lo opuesto; una relación sin "componentes obsesivos" y donde percibimos cuando uno está preparado para la pérdida. Es un vínculo sin miedo, sin posesión, donde uno es emocionalmente independiente y donde sabemos en lo más profundo, que esta vida es un viaje en el que nos cruzaremos con personas en el camino que vienen y van. Aprenderemos a aceptar el desapego, cuando seamos capaces de dedicarnos tiempo a estar con nosotros mismos para "arreglar la casa" por el interior. En definitiva, el desapego no implica que seas una persona fría o que la vida en pareja te sea indiferente. Se trata de compreder y aceptar que todo tiene su camino. Un camino que pocas veces coincide con lo que deseamos.

LA INFIDELIDAD EN LAS RELACIONES DE PAREJA

En la sociedad y en el tiempo actual, las relaciones de pareja (o la gran mayoría), se sostienen en estructuras sociales monógamas. Y la fidelidad forma parte de nuestros valores sociales cuando se establece este tipo de vínculo. Toda relación de pareja tiene un contrato, explícito o implícito. Y este es un acuerdo en el que dos personas coinciden en lo que desean. Entiendo que formar una pareja lleva la fidelidad de forma intrínseca. Y aunque nuestra sociedad nada en el mar de la monogamia, existen situaciones (parejas), donde los contratos se establecen con otros pactos; el poliamor (entre otros). Pero ese es otro tema... Cuando en una pareja que ha decretado compartir su vida juntos, uno de los miembros de la relación (o los dos), buscan fuera de forma unilateral otro vínculo, es que ya no cree en el que vive o existe. Por lo tanto, no siente que dentro de él pueda encontrar lo que está buscando fuera. El que es infiel no le es infiel al otro, sino a su vínculo de pareja. ¿Qué buscan? Cuando esto sucede, tanto un hombre como una mujer, desean encontrar fuera de "casa", lo que ellos suponen que no volverán a encontrar en su actual vínculo (pasión, romance, sexo, novedad, etc). Nada que no se pueda trabajar y obtener con la persona que compartes tu día a día. Muchas veces, la infidelidad la comete la persona que es inmadura emocionalmente. ¿Por qué? Es sencillo. Es cierto que no somos hacedores de lo que sentimos, pero sí somos dueños de todas nuestras acciones (desde la primera a la última). Y, por lo tanto, no somos responsables de las emociones, pero sí de lo que hacemos con ellas. Una persona inmadura, es aquella donde lo que piensa, siente y hace no va en sintonía. Si en algún momento de tu vida, sucede que han sido infiel a tu proyecto, a tu vínculo, medita alejarte de la persona que ha sido desleal contigo. Él o ella (no tú), tendrá que lidiar con una pesada carga: "no ser íntegro consigo mismo". Démosle las "gracias" por recordarnos el valor de la lealtad, la fidelidad y de la integridad.

LA SOLEDAD ELEGIDA: "EL PLACER DE ESTAR CON UNO MISMO"

Es sabido, que el ser humano desde que nace necesita de “otro” para poder sobrevivir, y quizá de ahí, se propague ese latente miedo a la soledad por todo nuestro ser. Hablamos de los patrones de apego aprendidos en la infancia. En la vida, muchos cuando son invadidos por un problema, camuflan la soledad consciente o inconscientemente rodeándose de personas que, al final, no les aportan nada o solo ese momento de ”anestesia” que les proporciona un letargo que significaría no hacerse cargo de su situación a solas. Es más fácil, mucho más cómodo evitar habitar ese lugar, que adentrarse en él profundamente. En esos casos, los demás solo ayudan a esquivar en compañía… No hablo de que la compañía sea insana. Todo lo contrario. El apoyo de los demás es muy importante, un valioso recurso. De hecho, aunque pueda parecer contradictorio, tener un fuerte apoyo puede hacer que seamos más eficaces a la hora de lidiar con nuestros propios problemas, con nuestros propios "demonios". Sin embargo, en determinados momentos de nuestra vida, la soledad elegida es necesaria. Sea para aclarar mente o “corazón”. Nos ayuda a amueblar nuestra “casa”, a reordenar los espacios, y sobre todo, encontrar respuestas a preguntas que por el trajinar diario y las confrontaciones de la vida, no podemos descifrar. Conversar con nuestra alma, recorrer los deshabitados caminos de nuestro propio mundo interior, cohabitar con nosotros mismos... eso solo nos lo puede proporcionar la "soledad elegida". Y cuando uno se permite transitar ese camino, se permite disfrutar del placer de estar consigo mismo, es posible que empiece a disfrutar de su intimidad, que valore el silencio y, con el tiempo, quizás hasta desarrolle la capacidad de ejercitar su vista para ver lo que no veía, atender los sonidos para escuchar lo que no oía y, algo más hermoso todavía; verse y escucharse a sí mismo. Gustave Flaubert dijo: "La soledad enseña a no someterse a cualquier compañía".