domingo, 1 de noviembre de 2026
ATRAPADO EN EL PASADO
«Mientras paseo, suelo fotografiar aquello que despierta en mí sensaciones inmarcesibles. Me paré a inmortalizar esta imagen y, tras observarla durante un tiempo, me di cuenta de que nadie, a priori, la acompañaba».
En ese instante, sin saber muy bien por qué, la imagen me conectó con la sensación de permanecer «atrapado en el pasado». En los márgenes del tiempo; como si una parte de ese hombre se hubiera quedado custodiada en el ayer, prisionera de una nostalgia dolorosa que se ha quedado a vivir en su presente.
Y es que a veces, los recónditos acontecimientos de la vida pueden aferrarnos a un tiempo pretérito, y el cerebro convierte el recuerdo en una trinchera: un lugar seguro donde protegernos de la incertidumbre que siempre traerá el mañana.
El pasado es el único lugar donde nada puede cambiar, pero tampoco nada puede florecer.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario