Mientras escuchas

lunes, 16 de enero de 2017

ALTRUISMO

Cuando des, no toques la trompeta para ser alabado... 
El Universo (Karma) se encargará de que un día recojas la "ovación".

viernes, 13 de enero de 2017

SER LO QUE SE DESEA

Si no puedes vivir sin algo o alguien, si piensas que tu vida adquiere significado sólo en esta o aquella relación, entonces necesitarás aferrarte a ella para asegurarla, y ahí, creerás que "ERES LO QUE DESEAS".

lunes, 12 de diciembre de 2016

OTRA NAVIDAD…OTRO AÑO…¿MÁS HIPOCRESÍA?



Llegó el celeste cielo de diciembre, cerramos otro año con la mochila un poquito más llena. Colmada de nuevos aprendizajes que nos harán peinar las canas con más cuidado y suavidad.
Una vez más, las calles se llenan de bombillas, adornos y villancicos para anestesiar nuestros acostumbrados corazones de los placeres superfluos. Un mes donde deberíamos ajustar nuestro sístole y diástole al vaivén de las emociones de la propaganda.
Ricos y pobres se dan una tregua, el egoísmo y la hipocresía salen de forma temporal de nuestras entrañas. Saludos enmascarados, sonrisas disimuladas, las diferencias sociales se ocultan temporalmente tras el torbellino de las fiestas, la gente olvida por un mes las diferencias volviéndose buena de repente. Y hasta algunos políticos se hacen de plastilina…
Diciembre es magia y esplendor, color y máscaras. Es explosión de sentimientos encontrados. Es el mes de la oferta y la demanda. Las tiendas llenas de gente, exhiben sus mercancías simulando felicidad y prosperidad…mientras medio mundo no tiene un trozo de pan para llevarse a la boca.
No puedo negar que en gran medida me encante respirar el aire que rodea la navidad, oler las castañas asadas, y sobre todo, los abrazos sinceros, sorteando los principios fingidos, pero siempre me queda la tristeza (luego la proceso para que no somatice en mi cuerpo) de que algunos utilizan la navidad para medir sus recursos económicos y alimentar su vanidad. Pululan por los centros comerciales en busca de la mercancía más novedosa pero innecesaria, quizá sólo para exhibirla. Celebran grandes y lujosas fiestas familiares o sociales para repartir besos, regalos, alcohol, comida y mostrar sus nuevas adquisiciones materiales.
Otros, con menos recursos financieros, son víctimas inconscientes de la propaganda y del ambiente. Sacrifican sus pequeños ingresos económicos para no quedarse atrás en la competencia materialista, y se endeudan para quedar bien con los suyos o quizá con los ajenos, o quizá, para que sus hijos no se vean huérfanos de este tiempo tan empírico.
Al final, todos somos víctimas (me incluyo), de esa emoción que nos embarga en este último mes del año, y que se disipa con los días, recolocándonos en el punto de partida un año más. Los bolsillos volverán a quedar vacíos de tanto gasto y derroche, volveremos a nuestros mismos afanes y estilos de vida, y el espíritu genuino de estas fiestas se queda agazapado en las tradiciones y ritos puramente religiosos. 
Puede que al leer estas líneas, saques tu conclusión, y creas que veo la navidad como algo adverso, pero no es más que cansancio, hastío, de vivir encapsulado cada mes de  diciembre bajo la sombra de la ficción. No deja de ser una simple reflexión personal. Y aunque no llegue a nada, esta noche dormiré más tranquilo. Intentaré soñar con que un día vivamos una navidad más auténtica, donde sobren los valores ficticios, donde los regalos se realicen con autenticidad, los abrazos sean para romper costillas de tanto amor y no por complacer. Me refiero a esa festividad donde se comienza a desterrar el egoísmo, la vanidad, las ambiciones materiales, el odio, los resentimientos y todo aquello que nos aleja de la felicidad. 
A todos les deseo una Feliz Navidad y un “venturoso” Año Nuevo.









viernes, 9 de diciembre de 2016

¿AMOR O JUICIO?

Si sólo amo lo que conozco...mi amor ¿es completo? Si sólo me aman por lo que conocen de mí... ¿me aman completamente?
Desde mi punto de vista, creo que no sería íntegro. Antes de opinar o juzgar las acciones, las intenciones del otro, tendríamos que hacer una práctica. En lugar de que sea nuestro ego quien cuestione, que lo haga nuestra alma o nuestro amor y preguntarnos: “¿Lo juzgaría o intentaría entender qué le lleva a actuar así?”
Debemos recordar que detrás de cada uno, siempre hay una historia que nos condiciona…
Ya lo expuso Oscar Wilde: “Si nosotros somos tan dados a juzgar a los demás, es debido a que temblamos por nosotros mismos”

jueves, 1 de diciembre de 2016

RESPONSABILIZARSE

Ante el dolor propio y ajeno nos agarramos a la frase: “El tiempo todo lo cura”. Es la “oración” utilizada por antonomasia para aliviarnos el alma. Ahora bien, si confiamos en que el tiempo nos va a solucionar todo, cedemos nuestro potencial fuera de nosotros y dejamos de asumir responsabilidades que nos pertenecen como: actuar, pensar, expresar,
arriesgar…ahorrándonos “vivir” en plenitud.
Como dice el legado de Sófocles: “Los cielos nunca ayudan al hombre que no quiere actuar”.

lunes, 28 de noviembre de 2016

APORTARSE

Las relaciones no son 50/50. Algunos días me levanto y sólo siento que puedo dar el 10%, entonces serás tú quien de el 90% restante. Otros días te levantarás sintiendo que puedes darme un 30% y seré yo quien aporte el 70% restante.
Pero lo más importante es que siempre haya 100% de amor.

jueves, 24 de noviembre de 2016

LA CRÍTICA

Las personas que se dedican a criticar a los demás, simplemente intentan distraer su mente del malestar que sienten en su vacía vida.
Juzgan a los otros para no verse obligados a verse a sí mismos, y evitan así, tener que tomar responsabilidades para asumir sus problemas. Así que, se mantienen entretenidos viendo la paja en el ojo ajeno e ignorando la viga en el propio.

miércoles, 16 de noviembre de 2016

PERDÓN O RENCOR

Todos nos vemos en la tesitura de elegir entre el perdón o el rencor. Los que eligen el rencor pierden una gran oportunidad de crecer.

domingo, 13 de noviembre de 2016

LIFE BEFORE DEATH


VIVIR, así con mayúsculas, y no solo “pasar por la vida” es, sobre todo, atreverse a interactuar con el mundo que está fuera de nuestra carcasa. Puede o no, ser fácil, pero queda claro que implica correr algunos riesgos.
Hay quienes por temor (me incluyo) a las consecuencias o para esquivar los costes, deciden no correrlos. Viven (o sobreviven) encerrados en unas estructuras que creen muy seguras y que muchas veces se derrumban con la llegada de un “viento” inesperado.
También, todo sea dicho de paso, está el lado opuesto. Los que creen que su vida se significa en la cantidad de adrenalina que pueden sentir corriendo por sus venas, por lo que, caminan a cada instante por el filo de la navaja, jugándose la vida (y, en muchas ocasiones, no solo la propia) en cada esquina.
Entre esos dos extremos, están (me incluyo después de trascender algunos mares con marejadilla), los que se saben vulnerables, conocen sus posibilidades…
Son, los que un día, de repente, a pesar de un “sol abrasador” y con el riesgo de quemarse la piel, no quieren perderse el placer de una caminata y salen de casa con una visera y embadurnados en protector solar. Son los que, en los días de lluvia, les gusta caminar entre los charcos, a pesar del riesgo de contraer un resfriado, y con paraguas en mano, salen a la calle…a vivir.
Lo que me ha quedado claro, es que los que deciden correr algún riesgo tienen posibilidad de perder algo o a alguien, pueden salir heridos y que pueden herir a otros, pero no es menos cierto que también los que se atreven a correr riesgos, pueden ganar lo que nunca hubiera logrado.
Nunca he sido un héroe ni querría serlo, quizá para mis hijas sí, como lo fue mi padre para mí. Soy, posiblemente como tú, de esos que no se conforman con ver la vida por televisión ni quieren abandonar a los demás a su suerte, sabiendo que puedo hacer algo para ayudar, aunque sea un poco.
Después de transitar este camino lleno de satisfacciones y sinsabores, he podido oír el canto de la vida cuando he intentado y he conseguido, y también cuando he proyectado y he fracasado con las propias limitaciones de ser humano; “honrar la vida”.
Justo en este instante, me viene a la memoria la película Gattaca. Ambientada en una sociedad futura, en la que la mayor parte de los niños son concebidos in vitro y con técnicas de selección genética. Vincent, uno de los últimos niños concebidos de modo natural, nace con una deficiencia cardíaca y no le auguran más de treinta años de vida. Se le considera un inválido y, como tal, está condenado a realizar los trabajos más desagradables... Vincent sueña con viajar al espacio, pero sabe muy bien que nunca será seleccionado. Durante años ejerce toda clase de trabajos hasta que un día conoce a un hombre que le proporciona la clave para formar parte de la élite: suplantar a Jerome, un deportista que se quedó paralítico por culpa de un accidente. De este modo, Vincent ingresa en la Corporación Gattaca, una industria aeroespacial, que lo selecciona para realizar una misión en Titán.
Vincent corrió el riesgo de “tocar” el espacio aunque el coste fuese elevado, su propia vida.
Thomas Edison lo plasmó de forma ingeniosa en una de sus frases: “No he fallado, solo he encontrado 10.000 maneras que no funcionan. Los que aseguran que es imposible no deberían interrumpir a los que estamos intentándolo".

lunes, 31 de octubre de 2016

AYUDAR-SE

Hay gente que se agarra a otro para salvarse y en realidad, es el otro quien se está salvando.