sábado, 9 de julio de 2011

EL PODER DE UNA MIRADA

A veces, muchas veces, son nuestros ojos los que hablan, los que transmiten cosas sin cesar. Pupilas que esconden misterios encerrados en el interior de nuestro ser más profundo, pero al final, como todo en la vida, precisan un sitio por donde escabullirse.
Enmudecen las palabras, creando un lenguaje intrínseco que en ocasiones necesita sentir el “reflejo” de otras pupilas que hablan sin palabras, que sonríen, que besan, que abrazan, que hacen sentir la vida. Energía versus energía. Intercambio de inconfesables emociones que el pudor silencia nuestros labios. Amor, ternura, cariño, afecto y miles de sentimientos que mueren en gargantas mudas.
Necesitamos muchas veces acariciar con la mirada para conocer las profundidades del alma.

4 comentarios:

Lore dijo...

Describir algunos sentimientos, sería caer en la simplicidad de resumir miles de emociones a un sólo términino, a una sóla palabra. Hay momentos inolvidables, que todos archivamos en los lugares más recónditos de nuestro interior, en lo más profundo, queriéndolos sujetar eternamente, como si de un tesoro se tratara, creyendo inútilmente que el tiempo lo hará borrar, lo hará desaparecer de nuestra vida... cuando realmente, habita en nosotros, cuando realmente, es parte de nuestro ser. Un pedacito de cada uno. Un besazo enorme. Precioso Friki. Mil bessoss!!! Gracias por cada letra, por la foto, revolviendo cada emoción...

JJ dijo...

La mirada, si sabemos leerla, nunca engaña y los mejores momentos se transmiten a través de ella, contando, como dice Lore, las cosas que no somos capaces de encontrar la manera de decir. Bonito post. Un saludo

Tía Lelé dijo...

Hola.Te he encontrado al azar y me gusta mucho tu espacio.Tus letras han descripto de manera tan clara esa expresión de la mirada, donde no se necesita nada más para expresar el sentimiento que nace de lo más profundo de nuestro ser, es casi lograr la comunión de nuestra alma con la de quién tenemos enfrente.Te dejo un abrazo y me quedo para seguirte.Chau(saludito muy Argentino )

Anónimo dijo...

Intercambio de inconfesables emociones que el pudor silencia nuestros labios...
Cómo se puede decir tanto en tan pocas palabras!!!
Saludos