jueves, 19 de enero de 2017

MENDIGAR LO QUE TIENES DENTRO

Había un mendigo que pasaba sus días pidiendo en la calle sentado sobre una caja. Un buen día pasó un hombre y como era normal en él, alargó su mano pidiendo limosna, a lo que el hombre respondió:
- ¿Y esa caja?
- No sé, siempre la he tenido ahí.
- ¿Por qué no miras qué hay dentro?
- ¿Para qué? No habrá nada, mejor sigo pidiendo.
- ¿Por qué no echas un vistazo?
El mendigo accedió casi más por callar al señor que por interés propio. Al abrirla descubrió que estaba llena de monedas de oro.
Pasamos nuestra vida mendigando y pidiendo fuera para ser felices y no nos damos cuenta que todas las limosnas que podamos conseguir, sólo nos harán felices de forma momentánea, volviendo a ser pobres una vez se acaben.
No nos damos cuenta que todos guardamos un tesoro dentro y vivimos en la pobreza de nuestras mentes imposibles de satisfacer, siendo nuestra esencia extremadamente rica.
Ya lo dijo Platón: "La pobreza no viene por la disminución de las riquezas, sino por la multiplicación de los deseos."

1 comentario:

Odessa Pilar Damaso Ramirez dijo...

Me ha encantado leer este pedacito de sabiduría. Muchas gracias Alexis.