domingo, 3 de octubre de 2010

LA VIDA ES SUEÑO

El pasado día, después de mirar los comentarios que mis buenos “amigos” me dejan en las humildes reflexiones que “intento” poner día a día en mi perfil de Facebook, destacaba el de mi querida “camarada” Mónica. Hacía referencia a los que sueñan por soñar, y desde aquí, deseo responderle.
Estimada Mónica:
Día tras día tengo mis sueños. Hay amaneceres en los que el deseo se apodera de mí y de mis metas. Objetivos por cumplir en mi futuro y algo que tengo presente siempre es que no debo dejar de soñar, pero no soñar desde el pensamiento “que bueno sería tener tal cosa, o ser tal otra…” esos no son sueños, son sólo deseos.
El verdadero sueño es aquel que tiene una verídica determinación en él, uno que ya estamos convencidos de lograr.
Cuando sueño o cuento algo a uno de los míos (cercano, muy cercano) sobre mis proyectos para el futuro (no lejano) lo digo a veces hasta con las fechas en que ese sueño pueda estar cumplido. A veces me asalta la seguridad de que lograré todo lo que sea positivo para mi vida, que no tengo la más mínima duda del potencial humano para hacer cualquier cosa.
Eso es lo que tengo presente cada día…quizá por la gran influencia que ha tenido el budismo en mi vida, y principalmente, su pensamiento y manera de ver el mundo, me ha abierto la mente (aún queda mucho por abrir) de una manera que nunca podré dejar de agradecer. Pero no sólo agradezco tal apertura de una manera que hasta a mí, me extraña… también agradezco porque he podido ayudar con ello a muchas otras personas alentándolos a que no deben dejar de soñar. Que todo puede cumplirse y que no debemos nunca dudar del potencial de nuestro ser, de nuestra “budeidad” (para cada cual, su fe).
A veces los sueños tardan en cumplirse pero siempre llegan, quizá no cuando los esperamos pero si cuando realmente son necesarios para nuestra vida. Ya en repetidas ocasiones, he enumerado una frase budista: “A veces la vida te quita lo que más amas, para darte lo que más necesitas”. He visto este tipo de cosas en experiencias ajenas a mí, y también conmigo, por lo que tengo total seguridad de que la perseverancia y el esfuerzo tienen resultados exactos.
Y de tanto hablar de sueños, me ha dado sueño…(y por lo tanto, voy a soñar...)

2 comentarios:

Paula María dijo...

A veces los sueños se cumplen cuando uno dejó de soñarlos, ese es el milagro, de tener la certeza de que todo lo que uno se merece, llega.
Besosss

María dijo...

No por desear algo con mucha intensidad lo vamos a conseguir, seamos realistas, sueños deseos, que mas da? lo importante es conseguir lo que nos proponemos, tener valores, principios, civismo, tener fe en nosotros mismos; aunque esta fe nos haga ser irracionales algunas veces, creer en nuestro potencial y si no logramos los que ansiamos seguiremos soñando, deseando, ilusionándonos... una motivación para seguir adelante. no olvidemos que los sueños sueños son.